NANOCUENTOS.
***
Desnuda, se levantó de la cama sin querer compartir el cigarro de costumbre y se metió a llorar en el cuarto de baño.
Decepcionado con su último experimento nocturno, se dio media vuelta sin despedirse y volvió a casa borracho.
Anduvo esperando en el andén de la estación a que llegase el tren con el vagón de su futuro. Venía con retraso.
Un día después de emprender aquel viaje a ningún lugar, sintió miedo y quiso volver al sitio de siempre.
Sabía que a ella le había ido bien. Pero él prefería imaginársela recordándolo cada noche cuando se iba a la cama.
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